¿Qué embarazada engorda tan sólo los ocho kilos que te dicen que deben cogerse con el embarazo? Salvo casos excepcionales de metabolismos extraordinarios, la mayoría de embarazadas que conozco se pasan (nos pasamos) un poco, cuando no mucho, de esos 8 kg.

Durante el embarazo habrás escuchado más de una vez que no hay que comer por dos. Lo que yo pensaba cuando alguien me decía eso es, ¡pero es que da la casualidad de que soy dos, oye! Segura que estás de acuerdo conmigo en que comer por uno en estos casos es muy difícil. Esto, sumado a una vida que, por fuerzas mayores, es más sedentaria que antes, a mí me llevó a poner 14 kg. Claro que al salir del hospital ya había perdido 10 kg (que Tu Bebé de 5 kg salga de tu cuerpo es mejor que una dieta milagrosa para la pérdida instantánea de peso). Así que me dije que 4 kg de más no era algo tan trágico, que me los quitaría de encima fácilmente, y me propuse recuperar mi cuerpo tras el parto.

Fui una ilusa, pues sucedió todo lo contrario. Cuando empecé a amamantar comía un montón (¡me entraba mucho hambre!), lo que me llevó a ganar algo de peso. Ya sabes que dejé pronto la lactancia materna, pero aún así las cifras de la báscula siguieron subiendo. Andaba muy estresada y creía que me merecía una recompensa por todo el esfuerzo realizado, ¡así que no paraba de comer! ¡Más kilos para mi cuerpo!

Un par de meses después me dije que aquello tenía que parar si quería parecerme en algo a la Lola que era antes de tener un hijo. Al principio, lo intenté con la misma dieta que llevaba antes del embarazo y que me había funcionado. ¿Qué pasó? Que ese mismo régimen que tan bien me había ido anteriormente no me permitió perder ni un solo gramo. Tras informarme, supe que es normal que con las hormonas pase esto, por lo que tuve que pasar mi plan al siguiente nivel.

Me recomendaron hacer una dieta de ‘detox’, la hice y me vino genial. A partir de ese momento he vuelto a perder peso gracias, sobre todo, a que hago mucho deporte. Me di cuenta de que era mucho más resistente al dolor que antes. Cuando no puedo más en la clase de ‘spinning‘, pienso: Si he podido parir un bebé de 5 kg, ¡puedo con esto!

Ahora no tengo problemas para controlar mi peso: Niño Maravilloso no para quieto. Me paso el día corriendo detrás de él y con suerte consigo sentarme algún rato. Aunque al final he conseguido mi objetivo y he vuelto a mi peso, la verdad es que considero mucho mejor el plan que se propuso la bloguera Eli G. de Lostinvogue. Me parece más recomendable que la manera en que actué yo porque se aleja de extremismos (comprendo que no todas las chicas quieran pasar por una dieta de ‘detox’) y demuestra que sólo cambiando los hábitos alimenticios y realizando ejercicios apropiados para una reciente mamá puedes conseguir recuperar tu cuerpo tras el parto. Además, en el blog puedes seguir el reto semana a semana y enterarte de cuál fue el resultado.

Desde aquí quiero agradecer a Eli G. que haya compartido su experiencia con nosotras. Si tú también estás pensando en iniciar una Operación post-parto, seguro que te será de mucha ayuda. ¡Ánimo!

¡tenemos una sorpresa para ti!

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