Tu bebé ya tiene tres meses, duerme toda la noche (o casi, o pronto)… habéis hecho grandes progresos juntos, ahora podrías pensar en respirar un poco y tomar algo de tiempo para ti. O para vosotros.

Si has decidido que lo que más te mola es ir al gimnasio, ten precaución que aún no puedes hacer de todo. (Pilates, yoga, hipopresivos Sí. Maratón o Zumba, yo diría que no…). Si lo que más te apetece es ir a tomar unas cañas con TASH (Tus Amigas Sin Hijos) ya que has dejado la lactancia, o si lo que de verdad quieres, es ir a casa de tu madre a echarte una siesta de cuatro horas; entonces quizás necesites una canguro para el bebé.

Si tienes la suerte de tener a tus padres o tus suegros en la misma ciudad, os lleváis bien y tienen algo de tiempo libre, pues genial. Ya lo tienes fácil: Mamá, por favor cuídame al niñ@ que me voy de tiendas porque mi ropa de embarazada ¡no la quiero ver más ni en pintura! Pero si te encuentras como yo, sin ningún familiar viviendo en tu ciudad, te va a tocar dejar a Tu Bebé con una persona con la que no tienes tanta confianza… Y esto es duro… Ya te hablaré más adelante sobre el tema de las “nannys” y de las guarderías. De momento te dejo con este post de Paraelbebé en el que te dan consejos para superar con éxito la ansiedad que provocan los primeros días que contratas una canguro para el bebé, y que, por tanto, se produce una separación del humano al que has estado pegada casi un año.

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