En la familia somos de culo inquieto. No pasa un mes que no tengamos que ir a un lado u otro, bien por placer o por trabajo o para visitar a uno de los muchos familiares y amigos que tenemos lejos. A Niño Maravilloso no parece importarle, todo lo contrario. Como a su mamá, ¡le encanta viajar! Será que lo tengo acostumbrado desde la barriga (ya te he contado algunos de los viajes que hicimos juntos cuando estaba embarazada) Además, en general, los medios de transporte suelen tener un efecto soporífero en él: duerme como un bendito tanto en avión, como en coche y hasta en bicicleta (tengo fotos que demuestran esto).

A Marido Perfecto le gusta mucho conducir, para él es como practicar yoga, dice que la carretera le relaja, y a mí me encanta cumplir el rol de perfecta copiloto: le doy conversación, observo el paisaje, tengo siempre el GPS a punto, voy leyendo en voz alta la guía de viaje del lugar a dónde vamos y planeamos qué vamos a hacer, etc. Cuando me canso, me echo una siestecita… Y todo esto es posible gracias a que Niño Maravilloso se porta tan bien que la mayor parte del tiempo no notamos que viajamos con un bebé (por algo le puse Niño Maravilloso como sobrenombre).

Sin embargo, no siempre fue así… Cuando N.M. era pequeño, quiero decir aún más pequeño de lo que es, lloraba un montón aunque el trayecto fuera de cinco minutos. Me di cuenta del problema en cuanto dejamos la silla del grupo 0 y pasamos la del grupo 1 (puedes leer mi blog si quieres saber más sobre las sillas de viaje). Fue mágico, porque instantáneamente los viajes en coche pasaron de ser una tortura a ser tan tranquilos como te he contado. Y es que en la silla del grupo 0 no sólo tenía demasiada calor, sino que iba de espaldas.

Este cambio nos ha animado a ir haciendo viajes en coche con el bebé más largos: por ejemplo, el año pasado decidimos ir a Cádiz y la experiencia fue en conjunto bastante divertida, aunque eso sí, hay que dejar a un lado el reloj y las prisas. Si a ti también te gusta lanzarte a la carretera con tu bebé, es mejor que conozcas los mejores trucos para viajar en coche con bebés que han preparado los padres de Planeando viajar con niños. Después de todo, con un bebé nunca se sabe, no siempre tienen un buen día o les apetece estar sentanditos y tranquilos. Y no hay nada peor que empezar unas vacaciones con dolor de cabeza. Bueno, sí, hay algo aún peor: ¡terminar las vacaciones con dolor de cabeza!

¡tenemos una sorpresa para ti!

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